Federación de Rugby de Costa Rica

Rugby costarricense estrecha lazos con Club Mariano Moreno de Argentina (Galería)

La fotografía de la hermandad una vez finalizado el encuentro con La Selección de Costa Rica

El estadio Palmareño Solís en Palmares cobró vida este sábado al albergar en su seno al rugby costarricense y argentino con un intercambio provechoso para ambas partes.

De los Mariano Moreno, el rugby costarricense, se lleva la enseñanza del profundo amor a la camiseta, la entrega y el respeto al rival contra quienes se entregaron sin mirar para abajo, sino cara a cara.

Del lado tico los sudamericanos se llevan la hermandad de Costa Rica, el empuje, la ilusión y su promesa de desarrollar este deporte que hoy nos une.

Por su parte, el intercambio de experiencias organizativas, el empate de estrategias y el consejo del camino recorrido da la tranquilidad que en Costa Rica se ha trazado un camino hacia el desarrollo, no hay vuelta atrás que se justifiqué por ningún motivo.

Cada uno de los tres partidos iniciaba con la expectativa de cuán marcada podría ser la diferencia entre los dos equipos y con la ilusión de no desentonar frente a un rival con mayor camino recorrido en esta aventura ovalada.

La gradería lucia viva, la parrilla pasaba de ser llama y se convertía en brasa, el show estaba por comenzar.

Los primeros en saltar al campos fueron los académicos de la UCRugby (10) frente a la Preintermedia de Mariano Moreno (78). Seguido fue el turno de un Barbrians CR (10) contra la Intermedia de Mariano Moreno (117). Por último, llegó el turno de la Selección de Costa Rica (0) contra Mariano Moreno (134).

El detalle de cada encuentro carece de valor si tomamos en cuenta que el aprendizaje en cada uno de ellos se vuelve individual, un debate personal por posición, como si se tratase de una oración  en voz baja, para sí mismo; bajo la devoción al deporte. Pero que, su resultado, enriquece a todo un país.

Esta primera jornada de encuentros con los amigos de argentina no hace más que hacernos vibrar en la cancha y tras bambalinas, allí donde se planea el show, donde se se construye la estructura para, por 80 minutos, olvidar las penurias y los apuros y entregarnos al unísono a la ilusión que se vive en el campo.

Ahora la esperanza está en que Costa Rica se convierta en destino apetecido por equipos del extranjero para seguir sumando experiencias y visiones del rugby moderno.

La aventura continuará el próximo 15 de marzo en Santa Cruz con la Copa Chorotega Seven’s.